La Cartuja es un Monasterio de monjes de clausura, que está ubicado en lo que fue una finca, o carmen de recreo musulmana denominada Aynadamar o Fuente de las Lágrimas que tenía una gran riqueza de agua y árboles frutales. La idea de construir el Monasterio en ese lugar partió de Gonzalo Fernández de Córdoba conocido como El Gran Capitán. La donación de los terrenos para edificar en esa finca se produjo en Loja en 1513. Las obras se empezaron a continuación pero sufrieron un parón como consecuencia de la muerte del Gran Capitán acaecida en 1515, y fueron reanudadas en 1519 y concluidas en 1545.

El Monasterio sufrió grandes desperfectos durante la Guerra de la Independencia, y perdió la finca mucho terreno en 1837 como consecuencia de la desamortización de Mendizábal. En la actualidad (2008) el Monasterio pertenece a la Orden de los Cartujos, dependiendo directamente de de la Diócesis de Granada.

Las instalaciones actuales son visitables por los turistas, destacando de la visita el Claustrillo, la Capilla De Profundis, donde los monjes hacían sus penitencias, la Sala Capitular de Los Legos, se sigue la visita hacia la Sala Capitular de los Monjes, donde los monjes se reunían a deliberar y donde se pronunciaban sus sermones, gracias a las condiciones acústicas de la sala. La Iglesia es de estilo barroco y fue construida hacia 1662, está dividida en varias zonas una para los monjes, totalmente aislada e incomunicada con el resto de la iglesia, otra para los fieles y otra para los legos. El Sancta Santorum se encuentra tras el altar y allí se guardan las reliquias que posee el Monasterio. Cabe destacar por su belleza artística la cúpula de la iglesia, pintada al fresco por Antonio Palomino y Juan Risueño, al final del recorrido se accede a la sacristía donde hay cuadros de gran valor y otros objetos eclesiásticos.