La Capilla Real de Granada está unida y comunicada con otros importantes edificios granadinos como Lonja, Catedral e Iglesia del Sagrario, fue edificada sobre el antiguo solar de la Mezquita Mayor. Allí se encuentran enterrados los Reyes Católicos, Juana la Loca y Felipe el Hermoso. Los Reyes Católicos escogieron como lugar de enterramiento la ciudad de Granada, creando, mediante Real Cédula de fecha 13 de septiembre de 1504

La Capilla Real. Comenzó a construirse en el año 1505 por Enrique Egas y siguió su construcción en varias etapas como se vislumbra por los estilos que en ella se aunan: gótico -fábrica y ornamentación-, renacimiento -sepulcros- y el arte granadino de los ss. XVII y XVIII -Capilla de la Santa Cruz-. En ellas se dieron cita los más importantes artistas del momento: Domenico Fancelli y Bartolomé Ordóñez -sepulturas-, Bartolomé de Jaén -la reja-, Felipe Bigarny, Alonso Berruguete y Jacobo Florentino -retablo Mayor y de la Santa Cruz-, Machuca, Siloe, Francisco Díaz del Rivero y Alonso de Mena. en estilo gótico. A lo largo de los años fue dotándose de obras de arte, objetos litúrgicos y reliquias.

El Museo fue creado en el año 1913. Y recientemente ha sido objeto de una nueva instalación museográfica, mediante la intervención del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, la colaboración del Institute Royale du Patrimonio Artistique de Bélgica, el Instituto per él Restauro de Roma, el Instituto de Conservación y Restauración del Ministerio de Cultura, la Universidad libre de Bruselas y la Universidad de Granada.

La Capilla Real fue declarada Monumento Histórico Artístico el 19/05/1884, teniendo la consideración de B.I.C. (Bien de Interés Cultural) en la actual legislación del Patrimonio Histórico Español (Ley 16/1985 de 25 junio).

Las piezas más destacadas del interior del templo son su retablo mayor, la reja y la cripta. En la Sacristía-Museo, se encuentra el legado de los Reyes Católicos. Destaca su galería de pinturas con obras de las escuelas flamenca, italiana y española, con cuadros de autores como Roger van der Weyden y Hans Memling además de un rarísimo ejemplo de Sandro Botticelli (La Oración del Huerto). Allí hay orfebrería, como la corona y el cetro de los Reyes Católicos; tejidos y libros de la Reina.