Washington Irving

Cuentos de la Alhambra es una novela de Washington Irving escrita en 1829 que se publicó con el título “Conjunto de cuentos y bosquejos sobre Moros y Españoles” en 1832.

Esta original novela entremezcla una serie de narraciones o cuentos con el libro de viajes y el diario. El protagonista e hilo conductor es el propio autor, Washington Irving, que tras su llegada a España inicia un recorrido por tierras andaluzas que le llevan a Granada. Allí queda extasiado por la majestuosidad de la Alhambra en cuyas habitaciones se hospedará. Durante su estancia conoce a varios personajes, entre los que hay que destacar al que se convierte en su criado, Mateo Jiménez, que le acompañarán y le darán noticia de esos cuentos y leyendas que giran en torno al monumento y su pasado árabe.

Placa ubicada en la Alhambra que rememora la estancia de Washington Irving

Descubre así historias como la del astrólogo árabe que contribuyó con su magia a derrotar a los ejércitos enemigos; la de las tres hermosas princesas encerradas en una torre para que no se enamoraran; la del peregrino del amor también encerrado en una torre por su celoso padre; la del legado del moro que nos habla de un fabuloso tesoro encontrado por un aguador; la de la Rosa de la Alhambra en que se nos muestra un laúd maravilloso capaz de curar la melancolía del rey.

Pero al mismo tiempo el libro avanza por el tiempo presente (1829), correspondiente a la realidad que vive el autor. Esto le permite mostrar un rico cuadro de la Granada de la época, de sus calles, sus gentes, sus costumbres, etc.

Cuentos de la Alhambra se encuentra traducido a infinidad de idiomas y es considerado una de las obras más importantes de su autor.

La novela está dividida en los siguientes capítulos:

  • El viaje
  • Gobierno de la Alhambra
  • Interior de la Alhambra
  • La Torre de Comares
  • Consideraciones sobre la dominación musulmana en España
  • La familia de la casa
  • El truhán
  • La habitación del autor
  • La Alhambra a la luz de la luna

Imagen del interior de la Alhambra.

  • Habitantes de la Alhambra
  • El Patio de los Leones
  • Boabdil el Chico
  • Recuerdos de Boabdil
  • El balcón
  • La aventura del albañil
  • Un paseo por las colinas
  • Tradiciones locales
  • La casa del Gallo de Viento
  • Leyenda del astrólogo árabe
  • La Torre de las Infantas
  • Leyenda de las tres hermosas princesas
  • Visitadores de La Alhambra
  • Leyenda del príncipe Ahmed al Kamel o El peregrino del amor
  • Leyenda del legado del moro
  • Leyenda de la Rosa de La Alhambra o El paje y el halcón
  • El veterano
  • Leyenda del Gobernador y el Escribano
  • Leyenda del Gobernador manco y el Soldado
  • Leyenda de las dos discretas estatuas
  • Mohamed Abu Alhamar, el fundador de La Alhambra
  • Yusef Abul Hagig, el finalizador de La Alhambra
Boabdil

Boabdil

Tras arrebatar los Reyes Católicos el último reducto de la dominación musulmana a Boabdil (Mohamed Abu Abdalahyah); el rey moro y su séquito fueron desterrados de Granada en 1492 y les fue cedido un pequeño territorio en las áridas Alpujarras, donde aguantarían aún unos años. La caída de Granada se debió a la despreocupación de Boabdil por la defensa de Granada y su afinidad a las fiestas y al ocio. Camino a su destierro, Boabdil no osó girar la mirada hacia Granada, y sólo cuando estuvo a mucha distancia, sobre la colina conocida por El Suspiro del Moro se detuvo y observando por última vez su palacio… suspiró, y rompió a llorar. , y fue su propia madre, la Sultana Aixa al-Horra quien le dijo: “Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre”.

Corresponde a la zona de las viviendas de los criados de Palacio.

  • Pórtico del Palacio
  • Jardines y paseos
  • Rauda
  • Palacio de Yusuf III
  • Paseo de las Torres
    • de los Picos
    • de las Infantas: Construida en 1445. Es la mejor conservada. Buen ejemplo de lo que era una vivienda andalusí con todas sus comodidades. Es un palacete con bancos a la entrada para los eunucos, patio interior con alcobas, entrada en recodo, fuente en el centro, ventanas a los huertos de flor (en este caso, el Generalife), piso superior para las damas. Arriba, terraza. El techo era de mocárabes y desapareció en un terremoto. Curiosa bóveda de entrada. Residencia de las hermanas Zaida, Zoraida y Zorahaida, cuya historia narra Washington Irving en Cuentos de la Alhambra.
    • de la Cautiva: Suntuosa construcción de Yusuf I. Debe su nombre a Isabel de Solís, que como dice el nombre de dicha torre estaba allí cautiva. Entre sus poemas se puede leer:
      “En sus zócalos, de obra de azulejos,
      y en su suelo, hay prodigios cual tejidos”.

Torre árabe llamada de Abul-Hachach, usada por el sultán para recreo y meditación. Tras la conquista cristiana fue reformado. La planta superior pudo servir como tocador real y podría haber sido utilizado por la reina Isabel de Farnesio. Su estructura tiene influencias romanas por la presencia del mirador con la galería porticada y su decoración pictórica.

Con el nombre de habitaciones del Emperador, se conocen los seis aposentos, que fueron constuidos durante el reinado de Carlos V, entre 1528 y 1537 y que configuran el patio de Lindaraja, hacia un lado y el Patio de la Reja, hacia el otro.

Cuarto del Emperador

Construido para que el rey Carlos habitase aquí mientras estaba en Granada, en su viaje de bodas. En el cuarto siguiente a éste hay una placa de mármol en memoria del escritor Washington Irving que residió en esta parte del recinto, mientras escribía sus Cuentos de la Alhambra, en 1829.

espaciodelmesDenominación: Torre de las Infantas o Qalahurra nueva de Muhammad VII. Su denominación está unida al cuento de las tres princesas -Zaida, Zoraida y Zorahaida- que escribió Washington Irwing en su Cuentos de la Alhambra.

Cronología y sultanato: Es el último edificio de importancia que se construyó en la Alhambra, hacia 1393-94, bajo el sultanato de Muhammad VII (1392-1408).

A destacar: Su diseño y organización arquitectónicos en el interior.

torre-de-las-infantasUn juego de contrastes: la desnudez exterior y su riqueza interior

La Torre de las Infantas es uno de los casos más significativos del sorprendente contraste entre la sobriedad exterior y la riqueza arquitectónica y decorativa interior. Partiendo del volumen exterior sencillo de esta torre, con un paramento liso interrumpido únicamente por los vanos de las ventanas,  se crea en su interior una gran complejidad volumétrica a través de la distribución de espacios y de la riqueza decorativa por medio de azulejos, yeserías y cubiertas. En poco espacio interior se concentra una abrumadora decoración que reviste una insospechada complejidad arquitectónica. Es un ejemplo de la gran habilidad de la arquitectura nazarí para conseguir el máximo aprovechamiento de un espacio en su interior.

HORARIO: de 8.30 a 20.00 horas. Martes, miércoles, jueves y domingo

ACCESO: con la entrada general al Conjunto Monumental de la Alhambra

AFORO: máximo 30 personas

Desde la galería norte del Patio de los Arrayanes y a través de un arco apuntado de mocárabes, accedemos a la sala de la Barca, llamada así ya que tiene un artesonado magníficamente ensamblado en forma de casco de barco. Esta sala, de forma rectangular de 24 metros por 4,35, parece ser que era más pequeña en un principio, y su ampliación fue realizada por Mohamed V. En esta sala existió una bóveda semicilíndrica que fue destruida por el fuego del incendio de 1890, sustituida por una reproducción de aquella que fue totalmente terminada en 1964. Los muros presentan ricas yeserías con el escudo nazarí y dentro de él, la palabra «Bendición» y el lema de la dinastía «Sólo Dios es vencedor».

La sala se encuentra rodeada por un zócalo en cuyos extremos encontramos alcobas con zócalos de azulejos, que revisten las columnas que sujetan arcos peraltados y festoneados de mocárabes y pechinas. Desde aquí se accede al Torreón de Comares, presidido por el Salón de los Embajadores.

(fuente)